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Disposición de creación El 6 de noviembre de 1996, mediante la Disposición No. 0019 emitida por el Comandante del Ejército, General Harold Bedoya Pizarro, y bajo la gestión de Juan Carlos Esguerra Portocarrero como Ministro de Defensa, se creó formalmente la Escuela de Policía Militar (ESPOM), adscrita inicialmente a la Decimotercera Brigada.
Reseña histórica
La necesidad de contar con unidades especializadas en el control de disturbios civiles y en la preservación del orden urbano se evidenció tras las graves alteraciones de orden público del 9 de abril de 1948, desencadenadas por el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán. Ante la falta de preparación de la Fuerza Pública para afrontar estas situaciones, el Gobierno Nacional envió una comisión integrada por diez oficiales y quince suboficiales a los Estados Unidos con el propósito de adiestrarse en la doctrina técnica de la Policía Militar. Este esfuerzo dio origen a la creación del Batallón No. 1 de Policía Militar el 24 de junio de 1954, mediante el Decreto 1965 sancionado por el presidente de la República, Teniente General Gustavo Rojas Pinilla. La unidad, que quedó bajo la dependencia de la Brigada de Institutos Militares y tuvo como primer comandante al Teniente Coronel Hernando Forero Gómez, nació con el objetivo de especializar al personal en los servicios propios de la especialidad y salvaguardar la disciplina institucional.
Sin embargo, tras los acontecimientos políticos y militares del 2 de mayo de 1958 encabezados por el mismo Teniente Coronel Forero Gómez, la Junta Militar de Gobierno deliberó sobre la conveniencia de mantener la especialidad debido a sus implicaciones morales y disciplinarias. Finalmente se impuso el criterio de que la Policía Militar constituía un componente esencial para cualquier ejército estructurado, determinando su reactivación con un enfoque orientado a la reconciliación institucional y la aceptación pública. Para cumplir esta tarea, el 1º de septiembre de 1958 el Gobierno Nacional nombró al Mayor José Joaquín Matallana Bermúdez para liderar la reorganización del servicio, adoptando el nombre provisional de Escuela de Policía Militar. En esta etapa se establecieron rigurosos requisitos físicos y culturales para la selección de conscriptos en los distritos militares, y se instituyó que el uso del uniforme técnico sería exclusivo para quienes obtuvieran el diploma de graduación, lo que permitió ganar rápidamente un alto prestigio en competencias deportivas e inspecciones dentro de la Brigada de Institutos Militares.
Durante la década de 1990, el panorama del conflicto interno colombiano obligó a incrementar de manera significativa las funciones del Ejército Nacional, exigiendo una mayor especialización de sus miembros ante la estrategia de la subversión de trasladar el combate hacia los entornos urbanos. Esta coyuntura se agravó a mediados de 1996 con las alteraciones sociales y los paros campesinos promovidos por las FARC en los departamentos de Caquetá, Putumayo y Guaviare, situaciones que obligaron al traslado de unidades de Policía Militar desde Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla para neutralizar la amenaza. El análisis táctico del empleo de estas tropas en tareas antimotines y situaciones especiales de guerra irregular evidenció que la doctrina de la especialidad se encontraba descontextualizada del sistema operacional de la fuerza, haciendo indispensable la fundación de un centro de instrucción permanente que actuara como catalizador y unificador del servicio técnico.
Frente a esta necesidad sentida, el Comando del Ejército evaluó inicialmente la propuesta de crear un departamento de Policía Militar dependiente de la Escuela de Ingenieros o de la Escuela de Suboficiales. No obstante, el estudio de Estado Mayor realizado por la Decimoquinta Brigada recomendó la activación de una escuela autónoma con capacidad para instruir a la totalidad de los oficiales y suboficiales de la institución. Con este sustento, el General Harold Bedoya Pizarro ordenó formalmente la creación y activación de la Escuela de Policía Militar (ESPOM) mediante la Disposición No. 0013 —y ratificada por la Disposición No. 0019— del 7 de noviembre de 1996, desprendiendo sus funciones de la antigua Inspección de Estudios del Batallón de Policía Militar No. 13 “General Tomás Cipriano de Mosquera”, unidad que hasta el momento había asumido la capacitación técnica de los cuadros y que clausuró su último curso de instructores el 25 de noviembre de ese año bajo la dirección del Teniente Coronel Horacio Lema Galiano y el Mayor Carlos Iván Ramírez Yánez.
La fundación oficial del alma máter de la divisa verde se consolidó el 27 de noviembre de 1996 en una ceremonia especial celebrada en el campo de paradas “Teniente General Gustavo Rojas Pinilla” del Batallón No. 13, donde el General Bedoya Pizarro entregó la bandera de guerra al Mayor Rubén Darío Alzate Mora, oficial del arma de Caballería designado como el primer director de la escuela, quien inició labores junto a un equipo fundador compuesto por cuatro oficiales, diez suboficiales y dieciocho soldados incorporados formalmente el 5 de diciembre de ese mismo año. Integrada a la estructura académica de la Decimoquinta Brigada y posteriormente al Centro de Educación Militar (CEMIL), la escuela dio apertura a sus primeros cursos regulares para oficiales y suboficiales el 31 de enero de 1997, seguidos por el inicio del primer curso básico de Policía Militar de carácter internacional el 12 de septiembre del mismo año.
La constante evolución del conflicto interno exigió que la escuela diversificara de forma inmediata sus áreas de instrucción técnica. En 1998, ante el elevado número de bajas y afectaciones causadas por el uso de minas antipersonal plásticas no detectables por métodos convencionales, la unidad recibió la misión de adiestrar ejemplares caninos y preparar guías especializados en la detección de artefactos explosivos. Asimismo, a finales del año 2000, el Comando Superior le asignó la responsabilidad de entrenar al personal militar en tácticas, técnicas y procedimientos de Combate Urbano, dando apertura al Curso No. 1 para Oficiales en marzo de 2001 y al Curso No. 2 para Suboficiales en agosto del mismo año. Esta capacidad de adiestramiento avanzado se extendió en enero de 2003 con la preparación especializada de diez Agrupaciones de Fuerzas Especiales Urbanas Divisionarias y de un componente de la Armada Nacional. De este modo, la Escuela de Policía Militar se proyecta como un referente técnico de alta profesionalización que, a pesar de su reciente fundación en la historia del Ejército, cuenta con una doctrina unificada y propia aplicada de manera permanente por las seis unidades técnicas y las quince compañías orgánicas desplegadas en las brigadas del país.
Escuelas CEMIL
Conozca las escuelas que integran el Centro de Educación Militar y fortalecen la formación, especialización y proyección académica del personal militar.

La Escuela de Armas Combinadas del Ejército (ESACE), es una de las escuelas del CEMIL, y tiene como misión capacitar y entrenar a oficiales y suboficiales en operaciones tácticas, forjando líderes militares mediante el desarrollo de habilidades en ciencias militares, tácticas conjuntas y liderazgo

La Escuela de Infantería del Ejército Nacional de Colombia está ubicada en el Cantón Militar Norte en Bogotá, y forma parte del Centro de Educación Militar (CEMIL). Es la institución encargada de la educación táctica, liderazgo y doctrina para oficiales y suboficiales del arma de infantería.









