
Es para mí un profundo orgullo y un alto honor dirigirme a la comunidad militar como Director de la Escuela de Artillería, alma mater de los artilleros y baluarte histórico en la formación de hombres y mujeres comprometidos con la defensa de la Nación. Esta escuela, forjada en la disciplina, la tradición y el sacrificio, ha sido y seguirá siendo el pilar fundamental donde se cultivan los valores, el conocimiento y el espíritu combativo que distinguen al artillero.
Bajo la guía y protección de nuestra Virgen Santa Bárbara, patrona de los artilleros, renovamos cada día nuestro compromiso con la excelencia profesional y moral. Con la mirada puesta en el futuro, la Escuela de Artillería proyecta una formación integral, moderna y dinámica, orientada a capacitar oficiales y suboficiales conforme a las necesidades operacionales del presente y frente a las nuevas amenazas del entorno mundial. La innovación, la doctrina actualizada y el entrenamiento riguroso son los ejes que garantizan una artillería preparada, letal y decisiva en el campo de operaciones.
Con la fortaleza que nos brinda nuestra historia y la convicción que nos impulsa hacia el mañana, reafirmamos el espíritu que nos distingue y nos guía en cada misión, hoy y siempre:
¡Deber antes que vida!
Patria, Honor, Lealtad.
